
No deje que sus lámparas IR se conviertan en una fuente de peligro
Cuando se fabrican sensores biológicos, las etapas de curado y secado con luz infrarroja son indispensables. Pero aquí está el problema: estas etapas suelen realizarse cerca de químicos inflamables. En ese entorno, una lámpara IR normal no es solo una herramienta, sino también una fuente de peligro.
Una chispa o una fuga de calor pueden causar un desastre. Por eso, construimos nuestros sistemas de calentamiento con un revestimiento resistente. De esta manera, evitamos que surjan riesgos y podemos concentrarnos en nuestro trabajo.
El peligro invisible en el aire
Piense en los fluidos limpiadores que utiliza. Estos emiten constantemente compuestos orgánicos volátiles (COVs). En un espacio cerrado, esos vapores se acumulan hasta alcanzar un punto crítico. Basta con que haya un tubo de cuarzo sin protección o un cable suelto para que ocurra una explosión.
Para evitar esto, sellamos todo el elemento calefactor dentro de una carcasa resistente a explosiones y a sustancias químicas. No hay grietas ni riesgos.
Cómo lo hacemos
No simplemente cubrimos la lámpara con una tapa. Utilizamos vidrio de cuarzo de alta calidad y sellos herméticos en todos los puntos de conexión. En lugar de montajes abiertos, colocamos las lámparas dentro de fundas protectoras. Esto mantiene los terminales eléctricos completamente aislados del aire circundante. También utilizamos compuestos ignífugos para los cables.
De esta manera, incluso si el filamento se quema, no habrá arcos eléctricos que causen problemas. El calor se queda dentro de la lámpara.
El sacrificio necesario (y cómo manejarlo)
Seamos honestos: toda esta protección significa que pierde un poco de eficiencia en la emisión de calor. La barrera absorbe una pequeña parte de la energía infrarroja. Probablemente se dará cuenta de ello. Para solucionarlo, basta con aumentar la potencia de la lámpara o dejar que los componentes funcionen durante más tiempo. Es un pequeño precio a pagar para evitar que su laboratorio explote.
Hemos diseñado estas lámparas para mantener la temperatura estable, sin que la carcasa exterior se caliente demasiado. No quiere que la carcasa misma caliente los baños de disolventes y cause inestabilidad.
Un último consejo: si trabaja en zonas con muchos vapores, asegúrese de tener una buena ventilación. De esa manera, los vapores se alejarán del vidrio y no se acumularán con el tiempo.