
Ajustar la temperatura de forma inteligente en una fábrica inteligente
Si está planeando construir una fábrica moderna, probablemente sepa que el antiguo método de calefacción ya no es suficiente. No basta con colocar un calentador enorme en una habitación y esperar lo mejor. Necesita algo que pueda comunicarse directamente con su software.
Es aquí donde entran en juego los sistemas de infrarrojos. En lugar de desperdiciar energía calentando todo el aire del edificio, los sistemas de infrarrojos actúan directamente sobre el objetivo. Es más eficiente, rápido y ocupa mucho menos espacio.
Hacerla “inteligente”
Una fábrica inteligente solo es tan buena como los datos que utiliza. Diseñamos nuestros sistemas de infrarrojos para que se conecten fácilmente a las redes PLC y SCADA.
Lo mejor de todo es que puede conocer el perfil térmico de toda su línea de producción. Si un lote específico de materiales necesita una temperatura diferente, o si se acelera la velocidad de la cinta transportadora, el sistema ajusta la temperatura en tiempo real. Ya no hay necesidad de adivinar; simplemente se controla todo.
Las desventajas
Bueno, seamos honestos: los sistemas de infrarrojos generan mucha energía en un espacio reducido. Se activan rápidamente y se apagan igual de rápido, lo cual es útil cuando se trabajan con tolerancias muy estrictas.
Pero hay un problema: toda esa energía concentrada genera mucho calor en el chasis del equipo. Si no se tiene cuidado, ese calor puede afectar a los sensores o componentes electrónicos. Será necesario invertir tiempo adicional en sistemas de refrigeración y ventilación para mantener todo en buen estado.
Reducir el desperdicio
Cambiar a sistemas de infrarrojos es una gran ventaja tanto para el planeta como para su factura eléctrica.
Piense en esos viejos hornos de convección, que tardan horas en calentarse. Con los sistemas de infrarrojos, está listo para empezar a trabajar en segundos.
Además, al conectarlos a una red inteligente, el sistema solo consume energía cuando realmente hay algo que calentar. Ya no hay consumo constante de energía. Funciona solo cuando es necesario. Muy simple.