
Hablemos sobre los calentadores infrarrojos de vacío (y por qué pueden ser peligrosos)
Calentar objetos dentro de una cámara de vacío es algo completamente diferente. Se trata de altas densidades de energía, pero aquí está el problema: no hay convección. Dado que no hay aire que transporte el calor, la presión sobre el aislamiento de la lámpara y su envoltura de cuarzo es enorme.
Es un entorno de alta presión, en todos los sentidos de la palabra.
Por qué probamos cada lámpara
No realizamos pruebas aleatorias. No seleccionamos cinco lámparas de entre cien y esperamos lo mejor. En cambio, cada lámpara que sale de nuestra fábrica pasa por pruebas rigurosas de resistencia eléctrica e índice de aislamiento.
¿Por qué? Porque en un ambiente de vacío, un pequeño agujero en el aislamiento o una pequeña fuga de corriente no son simples molestias. Pueden causar arcos eléctricos.
Y los arcos eléctricos son un verdadero desastre. No solo pueden hacer que se rompan los fusibles, sino que también pueden fusionar los componentes o destruir el sello de vacío en cuestión de segundos. Para evitar esto, elevamos la tensión mucho más allá del límite normal de funcionamiento. De esta manera, aseguramos que el cuarzo y los electrodos no se dañen cuando realmente sean necesarios para funcionar.
Mantener la corriente donde debe estar
Cuando se utilizan tubos de alta potencia, la tensión puede llegar a ser tan alta que la electricidad busca cualquier excusa para salirse de su ruta habitual.
Medimos el índice de aislamiento para asegurarnos de que la corriente permanezca exactamente donde debería estar: dentro del filamento. Si una lámpara no pasa esta prueba, va directamente a la basura. No existe nada como “lo suficientemente bien” cuando se trata de altas tensiones en un ambiente de vacío.
Ahora viene su turno
Las pruebas estrictas hacen que las lámparas sean seguras, pero no pueden engañar a la física. Estas lámparas generan una cantidad impresionante de calor.
Aunque nos aseguramos de que las lámparas sean elécticamente sólidas, usted debe ocuparse del manejo del calor. Asegúrese de que sus sistemas de enfriamiento y sus cables estén diseñados para soportar estas temperaturas. Si sus cables no están diseñados para soportar el calor, su aislamiento se derretirá mucho antes de que la lámpara tenga algún problema.
Nosotros nos encargaremos de la fiabilidad eléctrica. Usted solo debe asegurarse de que el sistema de gestión térmica sea adecuado.